|
A partir de la convocatoria
del señor presidente de la República, los representantes
de las fuerzas políticas presentes en el Congreso,
de la sociedad civil y del Gobierno nos comprometemos a entablar
un diálogo para lograr un Acuerdo Nacional. Aspiramos
a que el Acuerdo Nacional sirva de base para el proceso de
consolidación de la democracia, la afirmación
de la identidad nacional y el diseño de una visión
compartida del país a futuro, a través de la
formulación de políticas de Estado.
Concebimos este acto como una
expresión del valor que en una democracia tiene el
diálogo y el respeto al pensamiento, a la identidad
de cada participante y a las propuestas de todos. Expresamos
nuestro respaldo a los espacios de diálogo que se vienen
desarrollando en diversas instancias del Estado y la sociedad,
y reconocemos la necesidad de institucionalizar el diálogo
como un medio para enriquecer nuestra democracia representativa.
Comprometemos nuestros esfuerzos
para que este diálogo nacional se realice en un clima
político de paz y libertad, con respeto a los derechos
de todos, afirmando la responsabilidad ciudadana y condenando
cualquier acción de violencia, venga de donde venga,
por ser incompatible con el espíritu de consenso inherente
a un auténtico proceso de diálogo nacional.
Afirmamos la plena vigencia
del Estado de derecho y del régimen democrático.
Un Acuerdo Nacional debe tener por objeto la lucha frontal
contra la pobreza y por la justicia social, a través
de una visión compartida del país y de políticas
de Estado dirigidas, entre otras, a lograr la universalización
del acceso a los servicios de salud y a una educación
de calidad; la generación de empleo digno y productivo,
respetando los derechos sociales, en el marco de una política
económica que promueva la inversión, la integración
hemisférica, el crecimiento con equidad y que respete
el equilibrio fiscal; así como la institucionalización
de un Estado moderno descentralizado y ético al servicio
de los ciudadanos.
Convenimos en que los consensos
que se alcancen en los foros temáticos deben traducirse
en metas precisas, con indicadores de seguimiento que permitan
a las fuerzas políticas y a la sociedad verificar su
cumplimiento.
Convocamos a los peruanos a
participar activamente en este proceso y en la búsqueda
del consenso, con la finalidad de fortalecer la democracia.
La crítica y el disenso son necesarios en una democracia,
pero es más importante el desarrollo de un clima de
diálogo y reflexión para trabajar de acuerdo,
a fin de satisfacer las necesidades de todos los peruanos.
Suscrito en Palacio de Gobierno,
a los cinco días del mes de marzo de 2002
|